Javier Milei y Donald Trump compartieron este martes en Nueva York una sesión extraordinaria del “Escudo de las Américas”, la coalición de seguridad impulsada por la Casa Blanca para coordinar acciones contra el narcotráfico y el crimen organizado en la región. El encuentro se realizó en paralelo a la Asamblea General de las Naciones Unidas y tuvo como eje la seguridad hemisférica, la lucha contra los carteles y la protección de los recursos estratégicos de los países americanos.
Trump llegó acompañado por el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; el representante de Comercio, Jamieson Greer, y el asesor de Seguridad Nacional, Stephen Miller, una comitiva que reflejó el peso que Washington le asigna a la iniciativa.

Durante su intervención, que se extendió durante unos cinco minutos, Trump destacó especialmente a la Argentina y a Milei. “Tuvimos una gran victoria en Argentina, y no hace tanto tiempo dos veces”, afirmó el presidente estadounidense, en referencia a los triunfos electorales que atribuyó a dirigentes que cuentan con su respaldo.
La participación de Trump se produjo luego de que la Casa Blanca confirmara su presencia en la reunión, originalmente prevista como una instancia de trabajo entre funcionarios de ambos gobiernos. La coalición había sido lanzada en marzo por el propio mandatario estadounidense para coordinar políticas de seguridad regional.
Trump: carteles, seguridad y recursos estratégicos
En su discurso, Trump sostuvo que el “Escudo de las Américas” busca fortalecer la cooperación entre los países del hemisferio frente a las amenazas del crimen organizado.
El mandatario estadounidense describió a los carteles como una de las principales amenazas para la región y reclamó a los países participantes que los consideren amenazas comunes a la estabilidad y que apliquen sanciones contra las organizaciones designadas como terroristas por Estados Unidos.
También vinculó la seguridad regional con la protección de los recursos naturales.
En ese punto, Trump planteó que los países americanos deben preservar el control sobre los oleoductos, las tierras raras y los corredores de comercio agrícola, y advirtió sobre la presencia de potencias externas en sectores estratégicos de la región. Su discurso ubicó a China e Irán dentro del marco de las amenazas que, según Washington, deben ser contempladas en la estrategia hemisférica.

La iniciativa reúne a distintos gobiernos latinoamericanos y tiene como uno de sus principales objetivos declarados la cooperación contra el narcotráfico y el crimen transnacional. Argentina adhirió al esquema desde sus primeras etapas.
El mensaje de Milei: inteligencia, recursos y Atlántico Sur
Milei, por su parte, planteó durante su intervención que la seguridad debe ser abordada de manera integral.
“Estamos abocados para reconstruir el sistema de seguridad, la inteligencia, la inteligencia de nuestro país”, sostuvo el Presidente, al tiempo que vinculó esa estrategia con la estabilidad económica y con el desarrollo de los recursos considerados críticos.
El mandatario argentino también señaló que la seguridad de un país tiene una dimensión regional y sostuvo que la Argentina pretende asumir “un rol proactivo” en la seguridad hemisférica.
En su exposición incluyó además una referencia directa al Atlántico Sur y la Antártida, dos espacios que forman parte de las prioridades estratégicas que el Gobierno argentino viene planteando en materia de política exterior y defensa.
Milei sostuvo que las amenazas contemporáneas no se limitan al territorio físico y mencionó también la información, las operaciones psicológicas, el crimen transnacional, el narcotráfico y el terrorismo.
En ese marco, planteó fortalecer las herramientas estatales para seguir las estructuras financieras de esas organizaciones y evitar su infiltración en las instituciones.
El encuentro con Rubio y la agenda sobre Malvinas
Después de la sesión, Milei continuó con su agenda en Nueva York junto al canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo.
El Presidente tiene previsto además reunirse con Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos, para analizar la situación internacional y profundizar la relación bilateral.
La cuestión de Malvinas aparece como uno de los temas que podría formar parte de esa conversación. La agenda presidencial en Nueva York está atravesada por el reclamo argentino sobre la soberanía de las islas, mientras que Trump mantuvo este martes una reunión con el primer ministro británico Andy Burnham.














