El reciente acuerdo bilateral firmado entre las administraciones de Javier Milei y Donald Trump encendió las alarmas en el universo digital y del entretenimiento en Argentina. Entre los compromisos asumidos, se destaca un endurecimiento sin precedentes en materia de derechos de autor y propiedad intelectual, que apunta directamente al cierre y bloqueo de plataformas masivas de streaming ilegal como Fútbol Libre, Magis TV y Xuper TV, entre otras.
El documento, que forma parte de un paquete más amplio de entendimientos comerciales y políticos, deja en evidencia una marcada asimetría en las concesiones: mientras Argentina logró que se aceptaran menos de veinte de sus pedidos, Estados Unidos impuso más de un centenar de reclamos destinados a blindar sus intereses económicos, tecnológicos y culturales.

El foco en el “combate” digital
El eje central de la presión norteamericana se concentra en el llamado “combate al entorno digital”, una formulación que, en la práctica, implica una ofensiva directa contra las plataformas de transmisión gratuita de contenidos protegidos por derechos de autor, en especial los eventos deportivos y el cine.
El acuerdo establece que Argentina deberá implementar sistemas “eficaces y disuasorios” tanto en el ámbito civil como penal, con el objetivo de desalentar la piratería audiovisual. Esto supone no solo el bloqueo de sitios web, sino también un mayor despliegue judicial y policial para identificar responsables, allanar domicilios, decomisar equipos y aplicar sanciones ejemplificadoras.
En los hechos, se trata de la traducción en políticas de Estado de las históricas demandas de gigantes de la industria como la Alianza Contra la Piratería Audiovisual, que desde hace años presiona para erradicar la transmisión ilegal de contenidos en América Latina.

Bloqueos regionales y cambios en las grillas
La ofensiva contra estas plataformas no se limita a la Argentina. En las últimas semanas, Xuper TV y Magis TV fueron bloqueadas en varios países de la región, en un operativo coordinado que evidencia una estrategia continental.
En paralelo, estas plataformas adoptaron una decisión llamativa: eliminaron de sus grillas una gran cantidad de señales argentinas, anticipándose a posibles sanciones y buscando reducir su exposición legal. La medida impactó directamente en miles de usuarios que recurrían a estas aplicaciones para acceder de manera gratuita a canales de televisión, partidos del fútbol local y eventos deportivos internacionales.
Las “Saladitas” bajo la lupa
El acuerdo también extiende su alcance al comercio informal. De manera explícita, exige a la Argentina intensificar allanamientos y decomisos en los mercados más notorios del país, conocidos popularmente como “Saladitas”, donde se comercializa ropa y productos de marcas falsificadas.
La meta es erradicar la venta de mercadería apócrifa en estos centros de distribución, considerados por Estados Unidos como nodos clave de la piratería física. Para ello, se reclama además un control fronterizo mucho más estricto, con mayor fiscalización sobre el ingreso de productos provenientes, principalmente, de Asia.
Un giro en la política criminal
Con la firma de este acuerdo, el Gobierno Nacional se compromete a una profunda reestructuración de su política criminal para alinearse con los estándares de propiedad intelectual de Estados Unidos. Este giro podría tener consecuencias inmediatas: el cierre definitivo de los sitios de visualización gratuita de fútbol de Primera División en el corto plazo de 2026.
El impacto no será menor. En un contexto de caída del poder adquisitivo y encarecimiento de los servicios pagos, millones de usuarios recurrieron a estas plataformas como única vía de acceso al deporte y al entretenimiento. El endurecimiento de los controles abre un debate de fondo sobre el acceso a la cultura, la brecha digital y el equilibrio entre derechos de autor y consumo popular.














