Un joven fue detenido durante la madrugada de este martes en el barrio Cañadón de Bórquez, en Esquel, acusado de arrojar piedras contra un patrullero y provocar daños en el vehículo policial. El procedimiento comenzó luego de que el Centro de Monitoreo alertara sobre ruidos de posibles detonaciones y derivó en una persecución a pie.
Tras pasar la noche bajo custodia, el sospechoso compareció ante la Justicia en una audiencia de control de detención y formalización de la investigación. El juez declaró legal el arresto, habilitó la continuidad del proceso penal y ordenó su liberación, aunque seguirá sometido a la causa.
La procuradora de Fiscalía Paula Bestene describió durante la audiencia la secuencia del episodio, que tuvo dos intervenciones policiales con pocos minutos de diferencia.
Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía, a las 3.46, efectivos de la Comisaría Primera se dirigieron a un pasaje del barrio después de recibir un aviso por presuntos disparos.
Al llegar, los policías escucharon gritos e insultos que provenían de sectores oscuros. Sin embargo, la falta de iluminación y las características del terreno impidieron identificar a las personas que se encontraban en el lugar.
Diez minutos después, a las 3.56, una vecina volvió a comunicarse con el Centro de Monitoreo para advertir que había personas ocultas entre los pinos. Cuando el patrullero regresó, dos hombres comenzaron a seguir a los efectivos a pie, mientras los insultaban y les arrojaban piedras.

Ante la situación y la sospecha de que hubiera más personas escondidas en el sector, los policías descendieron del vehículo y efectuaron dos disparos disuasivos al suelo con municiones de goma, de acuerdo con lo expuesto por la acusación.
Durante el episodio, una de las piedras impactó en la chapa trasera del baúl del patrullero. Luego de una breve persecución a pie, los efectivos consiguieron detener a uno de los presuntos agresores.
El detenido estaba alcoholizado
Después del procedimiento, el joven fue trasladado al Hospital Zonal de Esquel para una revisión médica. El profesional de guardia constató que no presentaba lesiones físicas, aunque se encontraba en estado de ebriedad.
La Fiscalía consideró provisoriamente que los hechos encuadran en los delitos de atentado a la autoridad en concurso ideal con daño agravado, en calidad de autor. La calificación se sustenta en el presunto ataque contra los efectivos policiales y los daños ocasionados a un vehículo del Estado destinado al servicio público.
Durante la audiencia, la Defensa Pública no cuestionó la legalidad del arresto, aunque manifestó su desacuerdo con la versión de los hechos presentada por la Fiscalía. También adelantó que el imputado brindará otra versión de lo sucedido más adelante.
Al resolver los planteos de las partes, el juez declaró legal la detención y dio por formalizada la investigación penal. Sin embargo, dispuso la libertad del joven, que continuará vinculado al proceso judicial.















