La Municipalidad de Comodoro Rivadavia dio un paso inédito en su relación con YPF al presentar una demanda judicial para exigir la recomposición integral de los pasivos ambientales existentes dentro del ejido urbano y, de manera paralela, realizó una presentación ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) para que el conflicto sea incorporado dentro de las obligaciones de información y transparencia que la petrolera mantiene con el mercado.
La decisión fue impulsada por el intendente Othar Macharashvili, quien sostuvo que el objetivo es que la empresa asuma la responsabilidad por los impactos ambientales generados tras más de un siglo de actividad hidrocarburífera en la ciudad.
En la presentación judicial, el Municipio solicita que YPF identifique, evalúe y remedie los pasivos ambientales existentes, además de elaborar y ejecutar un Plan Integral de Remediación Ambiental financiado íntegramente por la compañía y sujeto al control de la Justicia, con participación del gobierno municipal.
Desde el Ejecutivo sostienen que el reclamo no apunta a hechos históricos en sí mismos, sino a las consecuencias que aún persisten sobre el territorio.
Según argumentan, la existencia de pozos, ductos, instalaciones abandonadas y suelos degradados continúa condicionando el desarrollo urbano, la planificación territorial, la ejecución de infraestructura pública y el uso seguro de distintos sectores de la ciudad.

«La obligación de recomponer sigue vigente»
Uno de los principales argumentos de la demanda es que la responsabilidad ambiental no desaparece por el paso del tiempo ni por la transferencia de concesiones o la firma de acuerdos administrativos.
En ese sentido, el Municipio pidió a la Justicia que declare que cualquier convenio o acto administrativo que limite o pretenda extinguir esa obligación no puede ser oponible a la ciudad.
La postura oficial sostiene que el derecho de la comunidad a un ambiente sano, consagrado en el artículo 41 de la Constitución Nacional, prevalece sobre cualquier acuerdo celebrado entre la Provincia e YPF.
Presentación ante la Comisión Nacional de Valores
En paralelo con la demanda, el Municipio puso en conocimiento de la Comisión Nacional de Valores la existencia del conflicto, al considerar que podría representar una contingencia con efectos jurídicos, económicos, financieros y reputacionales para la petrolera.
La presentación sostiene que, por tratarse de una empresa que cotiza en los mercados de capitales, los accionistas e inversores deben contar con información suficiente sobre los riesgos derivados del reclamo ambiental impulsado por la ciudad.
Asimismo, el Ejecutivo municipal planteó que la situación también debe analizarse en el marco de las políticas ambientales y de sustentabilidad que el grupo YPF comunica al mercado, incluyendo el acceso de YPF Luz a instrumentos de financiamiento vinculados a proyectos sostenibles.
Según el planteo oficial, los compromisos ambientales que la compañía exhibe ante inversores deben contemplar también la situación de los pasivos ambientales pendientes de remediación.
«No vamos a aceptar que los costos los paguen los comodorenses»
Al fundamentar la decisión, el intendente Othar Macharashvili afirmó que Comodoro Rivadavia realizó un aporte decisivo al desarrollo energético del país y consideró que ahora corresponde que quienes explotaron esos recursos asuman la reparación de los daños ocasionados.
«Comodoro le dio petróleo y energía a la Argentina durante más de cien años. Lo que no vamos a aceptar es que los pasivos ambientales queden en nuestra ciudad y que el costo de repararlos termine recayendo sobre los comodorenses», sostuvo.
El jefe comunal remarcó además que la presentación ante la CNV busca garantizar que YPF cumpla con las obligaciones de transparencia propias de una empresa que cotiza en los mercados nacionales e internacionales.
Finalmente, desde el Municipio señalaron que la iniciativa constituye una decisión estratégica para resguardar el patrimonio ambiental de la ciudad y sostuvieron que el objetivo es asegurar que las futuras generaciones reciban un territorio ambientalmente reparado y apto para su desarrollo.













