martes, 23 julio, 2024

"Tan Biónica" sigue llenando estadios y suma fechas en Uruguay, Paraguay, Córdoba y Mar del Plata

Cuando te das cuenta que no es la “Última Noche Mágica” sino la primera de muchas. Ya agotaron cinco estadios y siguen sumando fechas. Tan Biónica se presenta el 8 de diciembre en River. Chano, sus seguidores y una historia personal.

Una forma auto-referencial de vivir un recital que promete sumar magia a muchas noches.

“Siempre existe una forma de resucitar”. Vengo de ataques pasajeros que se fueron sucediendo cada vez más seguidos en el tiempo y, como en una cuenta regresiva, llegaron al segundo cero y explotó. A él lo salvó la música; a mí, poder sentarme a escribir y ordenar todo lo que en mi cabeza hacía un ruido desordenado y eterno.

“Viajo bien adentro, a la ciudad del desencuentro; capital del nuevo centro del vacío existencial (…) Libertad, mi casa es un desastre, mi vida un poco más; corazón, qué caros son los precios del amor…”. “Tan Biónica”, suma recitales y festeja. Tras conocerse que River, para el 8 de diciembre, se agotó, la banda anunció Uruguay, Paraguay, Córdoba y Mar del Plata.

“Tan Biónica” se presentó en La Plata y todos vibramos con “Obsesionario en La Mayor”.

Modo viaje: “Tan Biónica”

En las horas más tremendas de mi vida llegó la invitación: “Má, ¿vamos a ver a Tan Biónica”? Parecía en esos momentos que “Chano” me hablaba a mí: “Loca, vos no entendés nada de vivir”. No lo dudé y le dije que sí. Así comienza esta historia que nos lleva a un recital donde su ‘frontman’ anuncia: “algún día, los que estamos hoy, vamos a poder decir yo estuve en la última noche mágica”.

Este es un relato muy auto-referencial de un espectáculo que tuvo lugar en el Estadio Único de La Plata el pasado 5 de noviembre, cuando el grupo “Tan Biónica”, formado por Santiago Moreno Charpentier (Chano)Sebastián Jorge Seoane (Seby)Gonzalo Moreno Charpentier (Bambi)Diego Lichtenstein, más conocido por su seudónimo Diega, se subieron al escenario a brindar un show que se metió en el corazón y el alma de todos los presentes.

“Tan Biónica”, “Ella” tiene un look y La Plata explotó.

“Loca, me gustás así de loca”

La Plata se estremece. “Chano” interpreta “Loca”.

Nuestra llegada desde Puerto Madryn, Chubut, a La Plata en Buenos Aires se gestó poco tiempo después de que mi salud mental se quebrara. Es el día de hoy que no recuerdo tres semanas de mi vida, pero sé que mis seres queridos los van a recordar siempre.

Por esta razón, sé que viví de otra forma esta “Última noche mágica”; y me emocioné con cada palabra que se dispensaban los integrantes de esta banda que vivió momentos similares. Volver no es una tarea sencilla.

La primera de miles noches mágicas

Voy a comenzar por el final, porque si de algo estoy segura es que ésta no fue la última sino una de las muchas noches mágicas que estoy dispuesta y decidida a vivir. Y tengo la sospecha que Chano, Bambi, Seby y Diaga sienten lo mismo a medida que suman shows no solo en Argentina sino en Uruguay, Paraguay y vaya uno a saber cuántas más…

Cada show debe ser como mi desafío del “día a día”. Para quienes nos quebramos mentalmente o atravesamos algún episodio donde se puso en riesgo nuestra vida y nuestra salud mental, sabemos que recorrer 24 horas puede ser todo un desafío. Cada despertar es un renacer y peleamos contra nosotros mismos.

Ellos comparten con el estadio que “hace ocho años que no estábamos juntos”. Yo, miro a mis hijos, y pienso que hace poco más de seis años que no compartimos unas vacaciones los tres solos. Es una revancha de la vida y esta última palabra resuena con fuerza por todo el estadio.

En su piel

Las luces son protagonistas. Chano se sienta y habla con su público. Por dentro me pregunto cuántas veces habrá pensado que esto no iba a suceder más y qué afortunado es de haberse equivocado en ese pensamiento errante y propio de los que nos sentimos inmersos en laberintos eternos:

“Cada instante de esta noche va a quedar en nuestra memoria para siempre, porque tarde o temprano, la vida nos muestra el verdadero valor de las cosas. Y al fin de cuentas, lo único que resiste a los efectos del tiempo son los recuerdos y los momentos que nos llevamos”.

“Chano” Y Su Público En Un Diálogo Íntimo.

“No hay nada escrito para nosotros, sino que somos lo que escribimos…”, dice “Chano”. Aprieto los dientes, los ojos se llenan de lágrimas y pienso cuánta verdad hay esas palabras que esgrime alguien que también, en algún momento, se rompió y comprende (sin saberlo) lo que pasa por mi mente.

Somos los que escribimos nuestro destino

Tras buscar en la gota del último whisky que nunca bebí, miro a mi alrededor y escucho como “Bambi”, el hermano de “Chano” se llena la boca hablando de él y lo define como el capitán del navío. Y como si el Universo me regalara un dulce cachetada de ironía mezclada con el amor que me podría dispensar, él es quien interpreta “Pastillitas”.

Me tomo unos minutos. Miro a mis hijos. Uno es el ideólogo de este momento. El otro, el testigo de miles de momentos buenos y malos. A ambos los que guié como pude, como me salió, y con la firme convicción de que son lo mejor de mi vida. Agradezco al cielo que se vislumbra por ese techo medio cubierto de un estadio donde las luces juegan con las estrellas.

¿Sabés por qué escribo?

“Tan Biónica”, un recital, una “Melodía de Dios”.

Vengo atravesada por un lunes de terror y, sí, yo también en un momento tuve ganas de parar y me quise fugar por algunos siglos de mí. Hoy, ante este mundo de gente sé que estoy entera para enfrentar las próximas horas que serán los próximos días.

Ese 5 de noviembre, de la mano de Tan Biónica escribí un nuevo capítulo de mi vida junto a mis hijos. Estoy estable, cuerda y ya no lloro 24/7. Me enorgullezco de mi fortaleza, de las ganas que tengo de vivir y de dejar de coquetear para pasar a superar todos los días mis demonios.

¿Saben por qué fue tan importante para mí ser parte de esa noche mágica? Porque entendí que no es la última sino la primera vez que soy consciente que decidí que habrá muchas noches mágicas más.

Más estable y menos caprichosa

Gracias, Tan Biónica, porque ahora sé que me gusto así de loca, aunque ya no estoy tan inestable y mucho menos caprichosa. Y gusto de cada momento donde ya no me siento tan perdida. Chano, ¡salud! Y brindo dos veces, porque ahora lo hago con agua mineral. Y los besos de mis hijos son los que se suman a los abrazos y al amor de todos mis seres queridos.

¿Sabés por qué? Porque nosotros somos artífices de nuestro destino.


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