Este lunes se cumplen seis meses de la muerte de Ángel López, el niño de cuatro años que falleció el pasado 5 de abril en Comodoro Rivadavia y cuyo caso continúa bajo investigación judicial. Mientras la causa sigue abierta, una nueva pericia médica prevista para octubre aparece como una instancia clave para determinar qué ocurrió durante las últimas horas de vida del menor.
Ángel ingresó ese domingo al Hospital Regional luego de sufrir un paro cardiorrespiratorio. Sin embargo, la autopsia realizada posteriormente modificó el rumbo de la investigación. Los forenses detectaron más de 20 lesiones en la cabeza compatibles con múltiples traumatismos y establecieron la existencia de un severo edema cerebral.
A partir de esos resultados, la Justicia avanzó con una causa por presunto homicidio. En ese marco, Mariela Altamirano, madre biológica del niño, y su pareja, Michel González, permanecen detenidos con prisión preventiva mientras continúa la investigación.

El caso también puso el foco sobre la situación familiar previa al fallecimiento. Ángel se encontraba al cuidado de su madre luego de que una decisión judicial dispusiera un proceso de revinculación con Altamirano y el cese de la convivencia con su padre, Luis López, y Lorena Andrade, quien durante años lo había criado y lo definía como su “hijo del corazón”.
La pericia que comenzará el 21 de octubre
Uno de los puntos centrales de la causa es la nueva intervención del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La medida fue solicitada por la defensa y autorizada por la Justicia con el objetivo de revisar las conclusiones de la autopsia y del estudio histopatológico realizado sobre el cuerpo del niño.
Según se informó recientemente, la pericia comenzará el próximo 21 de octubre, lo que descartó la posibilidad de que el juicio se inicie durante este mes, tal como se había estimado inicialmente desde la defensa.
La nueva evaluación tendrá entre sus principales objetivos determinar cuál fue la causa eficiente de la muerte de Ángel y establecer la data de las infiltraciones detectadas en el cuero cabelludo. En ese sentido, se indicó que la medida será clave “por lo menos para poder determinar en definitiva cuál es la causa eficiente de la muerte y también hacer mención de la data de estas infiltraciones en el cuero cabelludo de Ángel”, un aspecto considerado relevante para la Fiscalía, la querella y la defensa.
El reclamo de la familia
Mientras la Justicia aguarda los resultados de la nueva pericia, la familia de Ángel continúa reclamando el esclarecimiento del caso. En los últimos días, Lorena Andrade volvió a manifestar públicamente su dolor y cuestionó las decisiones que derivaron en el regreso del niño con su madre biológica.
“No se van a salvar porque son los principales culpables de que hoy Ángel esté en un cajón. Asesinaron a una criatura de 4 años y apoyan a quien debe estar detrás de las rejas”, expresó en referencia a la psicóloga que intervino en el proceso de revinculación, Jenifer Leiva, quien continúa desempeñándose en sus funciones pese a los cuestionamientos planteados por la familia paterna.
Por el momento, Altamirano y González continúan en prisión preventiva y la investigación permanece abierta. La causa deberá atravesar esta nueva instancia pericial antes de definir sus próximos pasos y establecer con mayor precisión qué ocurrió con Ángel y cuál fue la responsabilidad de cada uno de los involucrados.















