En medio del profundo dolor que atraviesa la comunidad de Gaiman, el presidente del Concejo Deliberante e intendente interino, Raúl Ferrero, recordó con emoción a Darío James, fallecido este jueves luego de una intervención cardíaca, y destacó su calidad humana, su forma de conducir el municipio y el legado que deja al frente de la gestión.
En diálogo con Canal 12, mientras se desarrollaba el velorio del jefe comunal, Ferrero reconoció que la noticia todavía resulta difícil de asimilar.
«Sabíamos de la situación y de que era una intervención compleja, pero nunca esperábamos este resultado. Estamos shockeados. Recién ahora, con el paso de las horas, uno empieza a darse cuenta de lo que pasó.»
El dirigente explicó que, durante la licencia médica de James, mantenían contacto permanente para seguir de cerca la marcha del municipio.
«Hablábamos todos los días. Él me había dejado a cargo de la Municipalidad y teníamos el teléfono abierto permanentemente. Incluso, antes de internarse, me hizo una broma diciéndome que se iba unos días a un sauna y que me dejaba solo. Era su forma de ser.»

«Predicaba con el ejemplo»
Ferrero aseguró que el mayor legado de James no pasa únicamente por su gestión al frente del municipio, sino por los valores personales que transmitía a quienes trabajaban con él.
«Era una persona muy transparente. Si uno mira hoy las redes sociales, la gente destaca exactamente eso: su hombría de bien, que fue un gran administrador, un buen funcionario y un buen político, pero, sobre todo, una gran persona», expresó.
También destacó el estilo de conducción que caracterizó al intendente.
«No era alguien que necesitara levantar la voz para que las cosas se hicieran. Él predicaba con el ejemplo y desde el respeto. Esa era su manera de liderar.»
Un dirigente que llegó desde el trabajo
Ferrero recordó que conocía a James desde mucho antes de su llegada a la política, cuando trabajaba en la Cooperativa Eléctrica de Gaiman.
Contó que fue el propio James quien, antes de las elecciones de 2023, lo convocó para integrar nuevamente el proyecto político, pese a que él consideraba terminada su etapa como concejal.
«Un día me dijo que quería que lo acompañara cuatro años más. Yo pensaba que esa etapa ya había terminado para mí, pero vi el respaldo que tenía en la comunidad y acepté sumarme.»
También recordó que, aunque era afiliado histórico de la Unión Cívica Radical y admirador de Raúl Alfonsín, James no había desarrollado una militancia política tradicional.
«Era radical de toda la vida y en su despacho siempre tuvo un cuadro de Raúl Alfonsín. Pero decidió involucrarse en política porque estaba convencido de que podía hacer las cosas de otra manera», señaló.
Ferrero resaltó además que durante muchos años fue delegado sindical de Luz y Fuerza, ámbito donde supo construir relaciones por encima de las diferencias partidarias.
«Convivía con todos porque nunca hacía diferencias. Era una persona transparente y respetada.»
El desafío de garantizar la continuidad institucional
Además del recuerdo personal, Ferrero se refirió a la responsabilidad que ahora deberá asumir al frente del Ejecutivo municipal.
Explicó que la prioridad será garantizar el normal funcionamiento de la Municipalidad mientras se pone en marcha el mecanismo institucional previsto por la Carta Orgánica.
Como adelantó en las últimas horas, el municipio deberá analizar junto al Concejo Deliberante la forma de instrumentar la convocatoria a elecciones para completar el mandato de Darío James, ya que la Carta Orgánica establece esa obligación cuando resta más de un año de gestión, aunque todavía no existe una reglamentación específica sobre el procedimiento.
Mientras tanto, Gaiman despide a uno de los dirigentes más queridos de su historia reciente. En medio del dolor, la comunidad acompaña a la familia del intendente y comienza una nueva etapa institucional marcada por el desafío de continuar el camino que James había iniciado al frente del municipio.













