viernes, 19 julio, 2024

Nación les quiere colgar el sayo a los gobernadores de impulsar la restitución del impuesto a las ganancias

Gobernadores y funcionarios del gobierno de la nación se reúnen para discutir previo al Pacto del 25 de Mayo.

Reunión de los gobernadores con los ministros nacionales.

Durante la cumbre patagónica del último jueves, los gobernadores citaron dos palabras en cada oportunidad que tuvieron: diálogo y federalismo. Con esa premisa, al día siguiente se sentaron a la mesa del Salón San Martín de la Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y el ministro del Interior, Guillermo Francos, secundados por otros funcionarios nacionales de segundo nivel. No habría tolerancia para más faltas de respeto e innecesaria belicosidad.


Javier Milei no estuvo, no parece contar en su ADN con capacidad de recepción para el disenso. Pero el fracaso de la Ley Ómnibus en el Congreso debe haber dejado algún aprendizaje a un Gobierno novel y con flaca presencia parlamentaria.

El ministro Francos intentó recomponer una relación con gobernadores que quedó afectada por los dardos que se dedicó a lanzar el mismo Presidente contra los mandatarios provinciales a través de la red social X, su herramienta comunicacional predilecta. Mientras que Nicolás Posse fue elegido para comenzar a establecer su propia relación con los Estados provinciales.


Atendiendo la personalidad del Presidente y su incontención twitera, algunos integrantes de su gabinete apuestan a negociar con los gobernadores, pero sin que se note. Adhieren a la consigna del diálogo, pero parecen ser mayoría los que consideran que los condicionamientos son demasiados y así todo se enreda. Ya hubo experiencias frustrantes cuando se buscaron consensos por aquella Ley Ómnibus que cambiaban cuando algún ministro llegaba al principal despacho de la Casa Rosada.


Ya diseminaron malestar los ampliamente difundidos improperios de Milei al chubutense Ignacio Torres por llegar a la Justicia para dirimir la indebida retención de fondos coparticipables. Aquel pareció haber sido un conflicto que implicó toda ganancia para el Gobernador de Chubut, aunque no se puede obviar que la historia todavía se está escribiendo.

Los gobernadores patagónicos unidos frente a Nación.

Lo cierto es que terminó derivando en el fortalecimiento y la unión de mandatarios, al menos de la Patagonia, que como no había ocurrido nunca antes aunaron criterios, formalizaron toda una actividad en Puerto Madryn que incluyó a legisladores nacionales de toda la región y llegaron a la reunión del viernes como bloque homogéneo. Milei logró lo que tantas veces deseamos los patagónicos: estar juntos sopesando las coincidencias por sobre las diferencias, a sabiendas del poco peso que cada provincia por separado tiene el Congreso Nacional.


El Presidente pretendió colgarles el sayo a los gobernadores de querer retomar el impuesto a las ganancias con la consiguiente afectación a millones de trabajadores argentinos. En el Documento de Puerto Madryn quedó en claro que no era ese el camino, pero no dejan de apuntar a que los Estados provinciales tengan una recomposición por los fondos que dejaron de recibir. A nadie escapa que aquella medida fue impulsada por Sergio Massa en plena campaña electoral; tampoco puede Javier Milei desentenderse de haber levantado la mano para la aprobación desde su banca de diputado nacional. Esta estrategia ya se ha convertido en una versión de mal gusto del cuento del Gran Bonete.

El mensaje de Nación a los gobernadores sería un “Te doy esto pero quiero esto otro”


Posse y Francos llegaron a la reunión con los gobernadores con un borrador de temas para poner sobre la mesa. La oferta era un ingreso de 6 mil millones de dólares anuales para las provincias que saldrían de la restitución de la cuarta categoría el impuesto a las Ganancias. Un dato a tener en cuenta, es que debería salir por el Congreso y la gran incógnita pasa por saber quién puede estar dispuesto a votar ese golpe a los ya afectados trabajadores con salarios que pierden cada día la carrera contra la inflación.


El rionegrino Alberto Weretilneck fue coherente con lo planteado un día antes en Puerto Madyrn y afirmó explicó que en la reunión en Casa Rosada “algunos dijeron que sí y muchos dijimos que no” a volver atrás con el piso de Ganancias. “Ninguno puede comprometer en un tema tan sensible el voto de algún diputado o senador”, agregó marcando la postura patagónica.


Nada es gratis, y el ingreso anual de 6 mil millones de dólares anuales a las provincias está directamente condicionado con facilitar la aprobación de facultades delegadas y un paquete de privatizaciones de entre 12 y 15 empresas del Estado. Y reaparece en el teatro político argentino una nueva versión de Ley Ómnibus con los siguientes ítems: desregulación económica, minería e hidrocarburos (atención Chubut).


Hay otros temas de interés para la Casa Rosada, pero con relativa expectativa de dar continuidad a las conversaciones, están dispuestos los funcionarios a postergarlos para una segunda ronda, entre ellos está lo referido a la reforma electoral.


Así comenzó el largo camino al Pacto Federal al que convocó Javier Milei para el 25 de mayo en Córdoba


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