Javier Milei volvió a enfrentarse públicamente con Luiz Inácio Lula da Silva y lo calificó de “ladrón y mentiroso”, después de que el presidente brasileño utilizara la situación económica argentina para cuestionar el modelo que propone Flávio Bolsonaro, su rival en el balotaje presidencial de Brasil.
El mandatario argentino respondió a través de su cuenta en la red social X, donde cuestionó la estrategia de comunicación del equipo de campaña de Lula y lo acusó de recurrir a información falsa para desacreditar a sus adversarios.

“Ladrón y mentiroso. Su equipo de armado de campaña negativa (dedicado a crear mentiras sobre adversarios) le tendría que sugerir no usar los datos falsos que ellos inventan para ensuciar, ya que eso muestra que es un mentiroso”, escribió Milei.
El cruce se produjo después de que Lula mencionara los indicadores sociales de la Argentina para cuestionar la propuesta económica de Flávio Bolsonaro. Durante el debate, el presidente brasileño afirmó que la pobreza argentina había llegado al 40% y aludió al consumo de carne de burro como ejemplo de las dificultades económicas que, según su planteo, atraviesa el país.
“En la Argentina, la pobreza llegó al 40%, hay gente que come carne de burro y vos decís que querés un modelo igual al de Milei”, sostuvo Lula al cuestionar a su adversario electoral.
La referencia a la carne de burro que se originó en Chubut
La mención del mandatario brasileño remitió a una controversia que se había instalado en abril pasado en Trelew, Chubut, cuando un productor ganadero impulsó la comercialización de carne de burro como alternativa a la vacuna.
En aquella oportunidad, el producto se ofreció a $7500 el kilo y generó repercusiones por tratarse de una carne poco habitual en el mercado argentino. La iniciativa despertó interés y abrió una discusión sobre los precios de los alimentos, las alternativas de consumo y el impacto de la situación económica en los hábitos de compra.

Meses después, aquella experiencia local volvió a aparecer en el debate político internacional. Lula la utilizó como argumento para cuestionar el rumbo económico argentino y asociarlo con la propuesta que defiende Flávio Bolsonaro, mientras que Milei rechazó sus afirmaciones y apuntó contra la veracidad de sus dichos.
La controversia sumó así un componente argentino a una campaña electoral brasileña marcada por la confrontación entre dos modelos políticos y económicos.
Milei también habló de un posible fraude electoral en Brasil
El enfrentamiento entre ambos presidentes no comenzó con la discusión sobre la carne de burro. Durante los últimos días, Milei también había expresado sospechas sobre la posibilidad de irregularidades en el balotaje brasileño.
“Espero que el último truco no incluya robarse la elección”, publicó el mandatario argentino en referencia a Lula y a la definición electoral frente a Flávio Bolsonaro. Sus declaraciones plantearon una acusación potencial sobre el proceso electoral, sin que en el mensaje citado se presentaran pruebas que la respaldaran.

Además, Milei cuestionó al presidente brasileño por declaraciones vinculadas con el trabajo de las mujeres. Lula había defendido la reducción de la semana laboral a cinco días con una frase sobre las tareas domésticas que generó críticas.
En ese contexto, el Presidente argentino lo calificó de misógino y amplió sus cuestionamientos a la figura del líder del Partido de los Trabajadores.













