El presidente Javier Milei ratificó este lunes la continuidad de Luis Caputo al frente del Ministerio de Economía y aseguró que el Gobierno cuenta con US$125.000 millones para hacer frente a una eventual corrida cambiaria durante el proceso electoral. En una entrevista con Radio Mitre, el mandatario rechazó las versiones sobre una posible salida del funcionario y defendió la estrategia económica de su administración.
“Es una pelotudez del tamaño de una casa. Yo tengo una relación simbiótica con Caputo”, afirmó Milei al referirse a los rumores sobre un eventual reemplazo del ministro. En ese sentido, calificó de “un disparate total” la posibilidad de que el titular del Palacio de Hacienda deje su cargo y sea sustituido por el economista Alberto Ades, con quien se había reunido la semana pasada.

“Nos entendemos de memoria, literalmente. Siempre tenemos la visión alineada”, insistió el Presidente.
Milei atribuyó esas versiones a sectores que, según sostuvo, buscan “hacerle daño a la Patria”, en momentos en que Caputo mantenía una reunión con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.
Los US$125.000 millones que Milei considera disponibles
Además de respaldar públicamente a Caputo, el jefe de Estado defendió la capacidad del Gobierno para responder ante una eventual presión sobre el mercado cambiario. “No espero una corrida, pero me preparo”, aseguró durante la entrevista.
Para justificar su estimación de US$125.000 millones de poder de fuego, Milei enumeró distintas fuentes de financiamiento, instrumentos financieros y recursos vinculados con el sector externo. Según explicó, el esquema contempla vencimientos de deuda, acuerdos de refinanciación, compras de divisas del Banco Central, swaps y el eventual ingreso de dólares por exportaciones e inversiones.
“Los dólares nos salen por las orejas. Los dólares que no se pueden seguir por el lado financiero nos están saliendo por las orejas por el lado real”, sostuvo.
En su desglose, el mandatario mencionó US$25.000 millones en vencimientos en manos de tenedores locales, cuyo refinanciamiento consideró asegurado. “Ese rollover está asegurado”, afirmó. También sostuvo que la refinanciación de los compromisos externos está acordada con organismos internacionales y otros países.
A esos recursos sumó US$20.000 millones que, según indicó, compró el Banco Central, otros US$20.000 millones correspondientes a los swaps con China y Estados Unidos y una alternativa de operaciones de dólar futuro por US$15.000 millones.

Milei explicó que la base monetaria equivale a unos US$30.000 millones y que, mediante los instrumentos de dólar futuro, podría absorber una parte significativa de esa cantidad. En ese razonamiento, señaló que los recursos mencionados hasta ese punto alcanzarían los US$75.000 millones.
Por último, agregó US$30.000 millones de superávit comercial y los fondos que eventualmente podrían ingresar a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Con esos componentes, concluyó que el poder de fuego potencial ascendería a US$125.000 millones.
La cifra corresponde al cálculo expuesto por el Presidente durante la entrevista y reúne instrumentos y fuentes de distinta naturaleza. No implica que la totalidad de esos recursos constituya una disponibilidad inmediata de dólares líquidos en las reservas del Banco Central.
Milei defendió el crecimiento y apuntó contra las provincias que no adhirieron al RIGI
Durante la entrevista, el mandatario también rechazó las interpretaciones que describen a la economía argentina como estancada. Según planteó, el desempeño económico presenta diferencias entre sectores y regiones, por lo que no todas las provincias atraviesan la misma situación.
“Hay personas a las que les va bien y otras a las que no les va tan bien y mucho depende de la zona en la que están”, señaló.
En esa línea, Milei destacó el desempeño de las provincias que adhirieron al RIGI y cuestionó a las que no lo hicieron, entre ellas Buenos Aires, La Rioja y Formosa, a las que mencionó como ejemplos de distritos con resultados desfavorables.
“Aquellas provincias que adhirieron al RIGI están teniendo un desempeño enorme”, afirmó el Presidente, antes de contrastar esa situación con la de los territorios que no incorporaron el régimen. Sus declaraciones también funcionaron como una crítica a los gobernadores peronistas que decidieron no adherir al esquema de incentivos para grandes inversiones.
El RIGI forma parte de la estrategia oficial para promover proyectos de gran escala, especialmente en sectores vinculados con los recursos naturales, la energía y la infraestructura. Para el Gobierno, la llegada de esas inversiones constituye uno de los motores para impulsar la actividad económica.
Milei volvió a cuestionar los indicadores utilizados para medir la evolución de la economía y sostuvo que las estadísticas oficiales no reflejan adecuadamente los cambios que, según su visión, atraviesa el país.
“La Argentina está teniendo cambios estructurales muy importantes y los ponderadores desestacionalizados no los captan”, reiteró.














