martes, 18 junio, 2024

La fuga de "El Coma" Lefipán: desinteligencias, excusas, pases de facturas y un delincuente que no aparece

"Se hizo todo lo que había que hacer y lo que se podía hacer. Si no se siguen los protocolos por alguna decisión judicial no pidan que la policía haga milagros", planteó el Ministro de Seguridad tras la fuga de Lefipán durante una salida transitoria.

Walter Lefipán: desinteligencias, excusas, pases de facturas y un delincuente que no aparece

Unidades regionales, comisarías y grupos especializados de todo Chubut continúan con el operativo para dar con Walter “El Coma” Lefipán, quien se fugó del domicilio donde reside su madre en el barrio Don Bosco de Trelew durante una salida transitoria. “El Coma”, considerado por la propia fuerza policial como un preso de “alta peligrosidad”, huyó el domingo por la tarde junto a su pareja a través de la ventana posterior de una habitación, mientras agentes policiales permanecían haciendo guardia en el exterior de Urquiza Norte al 180.

La fuga de Lefipán, procesado y hasta la semana pasada alojado en la Alcaidía Policial por el violento robo a un contador de Puerto Madryn en noviembre del 2021, dejó al descubierto una vez más las desinteligencias y falencias que, tanto la Justicia como el Ministerio de Seguridad, presentan respecto a la determinación y supervisión previa de los lugares que visitan los presidiarios, como así también los mecanismos jurídicos para determinar si un recluso es apto de contar con ese beneficio establecido por la Ley 27.375.

De acuerdo a lo señalado por el comisario Jesús González, jefe del Área Penitenciaria de la Policía del Chubut, el prófugo había tramitado y logrado con anterioridad una “salida excepcional” en la Justicia, a través de su defensa. La misma luego fue denegada cuando el grupo especial de requisas visitó el domicilio, designado inicialmente en el barrio Tiro Federal, y determinó que no reunía las condiciones de seguridad para el trasladado. Asimismo, González consideró que el tiempo destinado para esa visita era “excesivo”, ya que a Lefipán lo debían llevar a las 9 de la mañana y recién a las 17 volvía al centro de detención.

“El Coma” volvió a presentarse en la Justicia, solicitando por segunda vez una salida excepcional, pero en este caso en el domicilio de su mamá, Elena Flores, propietaria de la casa de la calle Urquiza Norte. Se confirmó luego que ese lugar no fue inspeccionado oportunamente. Al mismo tiempo, tampoco trascendió cuál fue el motivo que autorizó dicha salida de carácter excepcional a la casa de Flores, teniendo en cuenta que en el momento de la fuga la señora no estaba en el domicilio.

Este tipo de visitas transitorias conlleva una custodia durante todo el tiempo: en el lugar se encontraban 7 efectivos y un móvil. La medida se llevó a cabo, y cuando llevaron al detenido no se encontraba su madre, sino su pareja. “La tobillera electrónica no la tenía y muchas veces son tramitadas por otro organismo u oficina de Gobierno. Se avisó que no se contaba con la tobillera e igual aprobaron la salida transitoria”, reveló González. 

Se le consultó al ministro de Seguridad, Miguel Castro, cuál era su parecer respecto a esta situación. Como en otras ocasiones, el funcionario volvió a plantear el “problema operativo” que las salidas transitorias de detenidos generan desde siempre a la Policía. Insistió en la necesidad de mantener la posibilidad de visitas dentro de los predios carcelarios: “Es el lugar donde podemos garantizarle la seguridad a todo el mundo”, remarcó.

El funcionario también graficó que cada vez que las personas presas de su libertad obtienen una salida autorizada por la Justicia se debe destinar personal de custodia especializado para cada caso, haciendo hincapié en el perjuicio para la seguridad y recursos que ello implica.


“El preso se escapó de un domicilio que no estaba autorizado porque no reunía las condiciones. Insisto, nosotros no podemos ingresar en el domicilio”


“Hay veces que desde la Oficina Judicial no se evalúan los lugares de visita y generan estas cuestiones. Sumado a las limitaciones que tenemos, porque nuestros empleados policiales no pueden ingresar a los domicilios a verificar si el detenido está o no y estas son situaciones que seguramente se irán corrigiendo en virtud de las experiencias que van pasando”, admitió Castro en comunicación con FM Del Viento, quien no dudó en defender a los efectivos policiales presentes durante la huida. “Hicieron lo que tenían que hacer y hasta donde podían, esa es la realidad”.

Por su parte, desde el Ministerio Público Fiscal expusieron que la Justicia había autorizado la “salida extraordinaria” bajo ciertas condiciones, como que “el traslado sea realizado por personal policial, permanezca personal de custodia y se arbitraran los medios necesarios para colocarle durante dicho lapso tobillera electrónica, todo ello a los fines de evitar su fuga”. Sostuvieron que la fuga del sujeto se produjo “un descuido de su custodia”.

No era un domicilio apto para recibir visitas y lo autorizaron igual”, replicó el Ministro de Seguridad. “Se hizo todo lo que había que hacer y lo que se podía hacer. Si no se siguen los protocolos por alguna decisión judicial no pidan que la policía haga milagros”. En este punto Miguel Castro ya había perdido el tono amable y volvió a resaltar la responsabilidad del fuero judicial en estas medidas, deslindando responsabilidades. Dejó en claro que, según su punto de vista, en este caso la responsabilidad absoluta es de la Justicia.

Por su puesto que la jueza tendrá que dar las explicaciones que corresponden, pero no se debe correr la lupa del accionar de los efectivos, que han demostrado tener una gran incapacidad a la hora de vigilar a un delincuente pesado, que ha estado en la cárcel la mitad de su vida y que formó parte de la banda de Martín “Banana” Espiasse. Los supuestos errores de la magistrada no deslinda responsabilidades en los policías, que deberían estar preparados para que los presos no se escapen.


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