La pobreza infantil en Argentina alcanzó al 53,6% de los niños y adolescentes en 2025, de acuerdo con el último informe del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia presentado por la UCA (2010-2025). El indicador mostró una reducción en comparación con el 59,7% registrado en 2024 y el pico del 62,9% en 2023. Por su parte, la indigencia cayó al 10,7% tras haber tocado un máximo de 17,7% el año anterior.

Brechas en la pobreza infantil en Argentina según la región
El relevamiento expone marcadas desigualdades según la zona geográfica:
- Conurbano Bonaerense: Presenta el índice más alto, afectando al 62,7% de las infancias, con un 16,1% en situación de indigencia.
- Interior del país: Las áreas urbanas registraron niveles que duplican las cifras reportadas en la capital.
- Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Registró los valores más bajos, con un 23,8% de pobreza y un 1,0% de indigencia.
Vestimenta y servicios
El relevamiento de la UCA advirtió sobre el acceso a bienes indispensables para la vida cotidiana y el desarrollo de las infancias. En este sentido, la investigación reflejó privaciones en el consumo familiar, evidenciando que un 22,8% de los niños y adolescentes sufre déficit en el acceso a la vestimenta por falta de recursos económicos en los hogares.
En cuanto a la distribución territorial de la pobreza infantil en Argentina, el Conurbano Bonaerense concentró el índice más alto con un 62,7% y un 16,1% de indigencia. En tanto, en el interior del país las áreas urbanas registraron niveles que duplican las cifras de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el indicador fue del 23,8%.
Alimentación y contención social
La inseguridad alimentaria total afectó al 28,8% de los menores en 2025, descendiendo desde el 35,5% del año previo. La inseguridad alimentaria severa —niños que pasaron hambre por falta de recursos— se ubicó en el 13,2%.
Para amortiguar el impacto de la pobreza infantil en Argentina, la asistencia alimentaria gratuita estatal o comunitaria marcó un récord al alcanzar al 64,8% de la población de 0 a 17 años. En tanto, la cobertura de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y otras transferencias alcanzó al 42,5%.
Privaciones en salud, educación y conectividad
El estudio advierte sobre déficit en áreas clave para el desarrollo:
- Salud: El 61,2% depende exclusivamente del sistema público de salud por no contar con obra social ni medicina prepaga. El 34,6% no realizó la consulta odontológica anual.
- Educación: El 82,6% de los alumnos de nivel primario no asiste a escuelas con jornada completa o extendida. Además, el 57,0% no recibe enseñanza de computación.
- Tecnología: Si bien el 84,2% accede a internet en el hogar, el 49,6% no dispone de una computadora en la vivienda.
El reporte concluye que, pese a la mejora coyuntural de los ingresos, el país mantiene deudas estructurales para garantizar los derechos de las infancias.














