La sospechosa muerte de animales en la localidad chubutense de Cholila dio origen a una investigación judicial que derivó en un allanamiento con resultados que fueron más allá de los elementos buscados inicialmente. El procedimiento permitió el secuestro de distintos objetos que ahora forman parte de las actuaciones.
Según la información difundida, se registró la muerte de un perro y un gato en circunstancias que despertaron sospechas sobre posibles ataques intencionales. La situación tomó relevancia a partir de datos aportados por vecinos de la localidad, quienes manifestaron preocupación por los hechos ocurridos.
La causa se inició tras una denuncia presentada en la Comisaría de Cholila por la propietaria de uno de los animales, quien señaló a un hombre como presunto responsable del ataque. Entre las hipótesis que se investigan figura la posible utilización de un arma de aire comprimido. A partir de la presentación se abrió una causa enmarcada en la Ley de Maltrato Animal y por el presunto delito de daño.

Las tareas investigativas estuvieron a cargo de la División Policial de Investigaciones de la Comarca Andina, con intervención del Ministerio Público Fiscal de Lago Puelo. Con los elementos reunidos, la Justicia autorizó un allanamiento en una vivienda, además de la requisa personal del sospechoso y la inspección de un Volkswagen Gol.
Durante el operativo se secuestraron cinco perdigones de plomo y una lata con balines para armas de aire comprimido marca Apolo. Estos elementos fueron incorporados a la causa y serán analizados para determinar si guardan relación con el hecho investigado.
Sin embargo, el procedimiento también arrojó otros hallazgos. Dentro del inmueble fueron encontrados un cartucho calibre 9×19 milímetros, un cargador para munición 9 mm, un chaleco balístico, un pouch portacargador y una gorra de la Policía del Chubut.
De acuerdo con el informe policial, el chaleco balístico, el cargador y la munición fueron secuestrados pese a no estar incluidos específicamente en la orden judicial original. La medida se adoptó porque los ocupantes de la vivienda no habrían presentado la documentación correspondiente para justificar su tenencia, tratándose de elementos alcanzados por la normativa nacional sobre armas y materiales controlados.
Las actuaciones fueron avaladas por la procuradora fiscal del Ministerio Público Fiscal de Lago Puelo, Eugenia Castro, y autorizadas por la jueza María Marta Ponce Ventura. En el operativo participaron efectivos de la División Policial de Investigaciones de la Comarca Andina, personal de la Comisaría de Cholila y Policía Científica.
Ahora, la investigación buscará determinar qué ocurrió con el animal que originó la denuncia, si efectivamente fue víctima de un ataque y si alguno de los elementos secuestrados tiene vinculación con su muerte. Paralelamente, la Justicia deberá establecer la situación y procedencia de los otros objetos encontrados durante el allanamiento. Hasta el momento no está confirmado que ambos episodios formen parte de una misma causa ni que las muertes hayan sido provocadas de manera intencional.














