La escasez de nieve en Esquel durante el invierno generó preocupación en el sector turístico debido al impacto que tuvo sobre la llegada de visitantes y el movimiento económico asociado a la temporada. El balance de julio muestra una actividad considerablemente menor en comparación con años anteriores, especialmente en torno a las propuestas vinculadas al esquí.
La falta de precipitaciones níveas limitó el desarrollo habitual de la temporada invernal y redujo las posibilidades para quienes eligen la región atraídos por los deportes de nieve. Si bien se realizaron esfuerzos para acondicionar espacios destinados a principiantes, las condiciones no fueron las esperadas para gran parte de los visitantes que buscan una experiencia más completa en la montaña.
Desde el sector turístico se advierte que la actividad durante julio se ubicó en niveles muy bajos respecto de temporadas anteriores. La escasa cantidad de nieve habría provocado que muchos turistas optaran por otros destinos invernales con mejores condiciones para la práctica del esquí, afectando directamente la ocupación y el movimiento comercial.
A este escenario se sumaron dificultades operativas vinculadas a las condiciones climáticas, entre ellas cancelaciones en el aeropuerto, lo que también incidió en el flujo de visitantes durante las vacaciones de invierno. La combinación de estos factores profundizó la preocupación por el desempeño de una de las épocas más importantes del año para la actividad turística local.
Plan B
Frente a este panorama, distintos actores del sector remarcan la necesidad de consolidar un “Plan B” que permita sostener la llegada de turistas más allá de la nieve. La propuesta apunta a fortalecer una oferta diversificada y desestacionalizada, capaz de atraer visitantes durante todo el año.
En ese sentido, destacan el potencial de atractivos naturales y culturales de la región como Trevelin, La Trochita, las excursiones lacustres en el Parque Nacional Los Alerces, la Laguna La Zeta y la gastronomía regional. La intención es potenciar estos recursos para complementar la oferta invernal y reducir la dependencia de las condiciones climáticas que cada año marcan el ritmo de la temporada turística.
El balance de las vacaciones de invierno deja así una señal de alerta para el sector, que observa con preocupación el impacto de la escasez de nieve y plantea la necesidad de profundizar estrategias que permitan diversificar y fortalecer la actividad turística en la región.















