En Argentina, el 57% de las personas de 18 a 45 años manifiesta que desea o hubiera deseado tener más hijos de los que tiene. Así lo reveló la encuesta nacional «Deseos reproductivos en la encrucijada», elaborada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina junto a la consultora Voices!. El estudio cuantitativo, realizado a principios de 2026 sobre 1.515 casos en todo el país, analiza las barreras sociales, económicas y de género que dificultan la concreción de los proyectos familiares en un contexto de marcada baja de natalidad.
El informe pone de manifiesto una transformación demográfica profunda en todo el territorio nacional, donde la tasa global de fecundidad descendió a 1,2 hijos por mujer en 2024, ubicándose muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2,1. Esta tendencia se explica principalmente por la reducción de la fecundidad adolescente, la postergación de la maternidad hacia la franja de los 30 a 39 años y la decisión creciente de no tener descendencia o reducir el tamaño de las familias en comparación con generaciones anteriores.
Barreras para tener más hijos
Los resultados del relevamiento exponen una marcada disparidad entre el ideal reproductivo y la realidad de los hogares. La imposibilidad de concretar el deseo de tener más hijos de los que tiene afecta en mayor medida a las poblaciones más jóvenes, quienes enfrentan limitaciones económicas y laborales para proyectar la crianza. Por el contrario, el denominado «exceso reproductivo» —haber tenido más descendencia de la planeada— se concentra en los grupos de mayor edad y responde a factores de desigualdad socioeducativa, impactando sobre todo en sectores que no completaron los estudios secundarios.
A esta brecha se le suman importantes diferencias de género entre las juventudes. Mientras las mujeres jóvenes muestran una mayor distancia respecto al mandato tradicional de la maternidad y validan la opción de no tener hijos como un proyecto de vida plenamente legítimo, los varones jóvenes expresan una mayor indefinición sobre la paternidad, registrando esta dimensión de forma menos integrada en la planificación de su futuro.
Por qué cuesta tener más hijos de los que tiene cada familia
Desde el organismo internacional enfatizaron que la caída de la natalidad no debe analizarse únicamente como un indicador demográfico frío, sino como el reflejo de decisiones individuales condicionadas por el entorno socioeconómico. Frente a este escenario, las políticas públicas deben abordar las condiciones materiales y de cuidado que influyen al momento de planificar la familia.
El UNFPA trabaja en Argentina junto al Estado Nacional, gobiernos provinciales, la academia y la sociedad civil bajo tres ejes estratégicos: generación de datos para la toma de decisiones, fortalecimiento de la salud integral y prospectiva demográfica para adaptar las políticas públicas al envejecimiento poblacional y la baja fecundidad. Comprender los factores que impiden a la ciudadanía tener más hijos de los que tiene resulta clave para garantizar que cada persona pueda decidir de manera libre e informada sobre su vida reproductiva.















