La agencia espacial de Estados Unidos ultima los preparativos para el lanzamiento del telescopio Nancy Grace Roman, programado para despegar el domingo 30 de agosto desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX. La misión insignia de la NASA contará con el liderazgo del argentino Lucas Paganini, científico mendocino que se desempeña como ejecutivo principal de programa dentro de la División de Astrofísica y actúa como nexo directo entre los equipos técnicos y las máximas autoridades de la institución.

El mendocino, graduado de la Universidad de Mendoza y con 15 años de trayectoria en la NASA, tiene a su cargo la supervisión estratégica, la administración de recursos y el seguimiento del financiamiento de este histórico observatorio espacial. Con una inversión y un desarrollo que demandaron una década de trabajo conjunto entre más de mil ingenieros y especialistas, el proyecto iniciará un viaje de 1,5 millones de kilómetros hacia el punto orbital L2 para revolucionar la astronomía moderna.
Avances tecnológicos del telescopio Nancy Grace Roman
El telescopio Nancy Grace Roman fue concebido para examinar el universo en longitudes de onda infrarrojas a una velocidad mil veces mayor que el histórico telescopio Hubble. Aunque conserva un espejo principal de 2,4 metros de diámetro, incorpora el Instrumento de Campo Amplio (WFI), una potente cámara de 300 megapíxeles con un campo de visión cien veces más extenso que el de su antecesor.
Durante sus primeros cinco años de operaciones, la nave medirá la luz emitida por cerca de mil millones de galaxias. Esta capacidad técnica permitirá cartografiar la materia del cosmos, estudiar la distribución de la energía oscura —el fenómeno responsable de acelerar la expansión del universo— y evaluar de qué manera evolucionaron las estructuras cósmicas con el paso del tiempo.
Sondeo de exoplanetas
Además de responder interrogantes sobre cosmología, el telescopio Nancy Grace Roman realizará un censo masivo de exoplanetas mediante las técnicas de tránsito y microlentes gravitacionales hacia el centro de la Vía Láctea. Los cálculos de la NASA estiman la detección de más de 100.000 sistemas planetarios potenciales, incluyendo mundos fríos y lejanos. Sumado a esto, la misión llevará un coronógrafo experimental para bloquear el brillo estelar e intentar fotografiar directamente mundos que orbitan soles lejanos.
Una vez concretado el lanzamiento en Florida, el observatorio iniciará un viaje de tres meses de calibración técnica previo al envío de los primeros datos científicos formalizados. Para Paganini y todo el equipo, el despegue representa el punto culminante de años de esfuerzo y un hito de la ciencia internacional con impronta argentina.














